El precio de Ethereum (ETHUSD) experimentó fluctuaciones en sus niveles intradiarios recientes, con la continuación de la presión negativa representada por su cotización por debajo de la EMA50, lo que refuerza la estabilidad y el dominio de la principal tendencia bajista a corto plazo, especialmente al cotizar junto a la línea de tendencia que respalda esta trayectoria. Por otro lado, observamos la aparición de señales negativas superpuestas en los indicadores de fuerza relativa, lo que abre la puerta a registrar mayores pérdidas en el próximo período.
El precio del crudo Brent disminuyó durante su reciente sesión de negociación intradía, manteniéndose dentro del rango del canal bajista que limita su negociación previa a corto plazo, con la continuación de la presión negativa y dinámica representada por su negociación por debajo de la EMA50, intensificando la presión negativa sobre el precio, además de la aparición de señales negativas de los indicadores de fuerza relativa, tras la formación de una divergencia negativa que aumenta las probabilidades de profundizar las pérdidas en el próximo período cercano.
El precio de Bitcoin (BTCUSD) profundizó sus pérdidas durante su reciente sesión de negociación intradía, rompiendo el nivel de soporte de $70,000, que representaba un objetivo esperado en nuestro análisis anterior, en medio del dominio de la tendencia bajista principal con su negociación junto a una línea de tendencia de soporte menor para esta trayectoria a corto plazo, con la continuación de la presión negativa debido a su negociación por debajo de EMA50, además de la aparición de señales negativas de los indicadores de fuerza relativa, a pesar de alcanzar niveles de sobreventa.
El precio del petróleo crudo cerró con una serie de pérdidas consecutivas en su reciente sesión intradía, en medio del predominio de una pequeña onda bajista a corto plazo, con el movimiento del precio junto a una línea de tendencia de soporte para esta trayectoria, con una presión dinámica y negativa continua debido a su cotización por debajo de la EMA50, lo que reduce las posibilidades de su recuperación a corto plazo, con la aparición de señales negativas en los indicadores de fuerza relativa.